Culiacán, Sinaloa Actualizado 10:08 h
días de narcoguerra
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Distracción

Recuperar el control de nuestra atención ante la tecnología es la habilidad más importante del siglo XXI. El autor propone cinco pasos para volverse inmune a las distracciones constantes que manipulan nuestro cerebro.

Distracción


Después de una obligada ausencia de las teclas, de nuevo acudo al espacio para comunicar las ideas y para pagar la deuda que tengo con mis editores y con mis queridos lectores.


Así pues, con la idea fuerte que está basada en la desconcentración, que, como fiebre incurable, pulula en todos los rincones de este mundo lleno de distractoras. Iniciare haciéndome dos preguntas: ¿Cuándo permita que la tecnología domine mi vida, que me sucederá? Y, ¿Qué objetivo conseguiría si fuera dueño de mi tiempo? Y, si busco la respuesta de ambas, posiblemente me sume a los bendecidos que controlan su atención ante la epidemia de la interrupción constante. ¡Dios lo quiera…!


Con la primera pregunta indudablemente entraré en el campo de la tecnología y la manera en que ésta toma mi atención, segundo a segundo. La tecnología, constantemente genera productos y servicios agradables para los usuarios que captan nuestra atención, debido a que casi siempre son “fáciles de usar” y por lo tanto, fácilmente nos distraen. Además, muchas de estas distracciones se nos van de las manos y nos dejan con la sensación de que hemos perdido el control de nuestras decisiones. La realidad es que, hoy por hoy, si no tenemos las herramientas necesarias para lidiar con las distracciones, estas, manipularán nuestro cerebro y seguramente, por lo menos, nos harán perder el tiempo.


La buena noticia es que todos, o casi todos, tenemos la capacidad única de adaptarnos a las amenazas anteriores, debido a que podemos tomar medidas inmediatas para recuperar nuestro cerebro.


En el futuro, no muy lejano, habrá dos tipos de personas en el mundo: los que permitan que sean otros quienes controlen y coarten su atención y sus vidas, y las que puedan definirse con orgullo como “inmunes a la distracción”. Desgraciadamente, los primeros serán los más y los segundos, serán la gran masa que siempre serán distraídos. Lo anterior, lo creo y bien que lo creo.


Descubrir que vivir la vida que queremos no solo exige saber hacer lo “correcto”, sino también dejar de hacer las cosas “incorrectas” que nos llevan a descarrilar. Todos sabemos que comerse un pastel es peor para guardar la línea que tomar una ensalada saludable. Entendemos que, si queremos ser más productivos en el trabajo, tenemos que dejar de perder el tiempo y ponernos manos a la obra todos eso lo sabemos, lo que no sabemos es cómo dejar de distraernos.


Así es que, tenemos que estudiar con mucho ahínco este dilema y con ello desarrollar la habilidad más importante para el siglo XXI. El experto en comportamiento humano Nir Eyal revela las causas psicológicas que nos empujan a la distracción. Entonces por el momento voy a enumerar los cinco pasos para lograr lo anterior. Y en la próxima semana desarrollaré a detalle cada uno de estas causas de distracción: 1- el primer paso es reconocer que las distracciones empiezan en el interior, 2- hay que ver la importancia de lo que en verdad queremos hacer, 3- examinar sin restricciones los disparadores externos no deseados, 4- encontrar las claves para convertirnos en inmunes a la distracción, 5-revisar a fondo como hacer que tu lugar de trabajo sea inmune a las distracciones.
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