Culiacán, Sinaloa Actualizado 12:05 h
días de narcoguerra
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RUBÉN ROCHA E ENRIQUE INZUNZA: EL LASTRE DE LA 4T

¿Se acuerdan, estimados lectores, cuando todos los integrantes del movimiento de la Cuarta Transformación gritaban a cielo abierto: «¡No están solos!»?

RUBÉN ROCHA E ENRIQUE INZUNZA: EL LASTRE DE LA 4T

Para un Buen Café

Por: Emilio Martín Sánchez Parra

El Barista de la Política

Estimad@s lectores de Para Un Buen Café:

¿Se acuerdan, estimados lectores, cuando todos los integrantes del movimiento de la Cuarta Transformación gritaban a cielo abierto: «¡No están solos!»?

Era una expresión de respaldo político contundente hacia el entonces gobernador Rubén Rocha Moya, al senador Enrique Inzunza Cázarez y los ocho exfuncionarios que formaron parte del círculo político cercano al exmandatario sinaloense, quienes se encuentran involucrados en una solicitud de extradición.

Para defenderlos, desde distintos espacios se construyó una narrativa en torno al supuesto injerencismo del extranjero y una vulneración de la soberanía nacional.

Sin embargo, hoy, aunque nadie lo expresa abiertamente, todo indica que aquel respaldo político ha comenzado a desaparecer. Los han dejado solos o, en todo caso, si todavía existe algún respaldo, este se mantiene en bajo perfil. Nadie parece dispuesto a dar públicamente la cara por ellos, incluso ya ni Gerardo Noroña quien fue más recio, pero cuando vio claro de dónde venía la señal se alineo.

El intento de regreso de Rubén Rocha Moya al Gobierno de Sinaloa es una muestra de ello. Su regreso al poder apenas duró 34 horas porque, como lo señalé en mi anterior columna, fue evidente la presión política desde Palacio Nacional para que volviera a solicitar licencia al cargo y, en esta ocasión, de manera indefinida.

Pero esa misma presión política también alcanzó, durante la semana anterior, al senador Enrique Inzunza Cázarez, a quien diferentes voces comenzaron a pedirle que solicitara licencia al cargo.

Incluso, la propia presidenta de la República expresó una postura que fue interpretada como un llamado para que quienes estuvieran involucrados en este asunto, se separaran temporalmente de sus responsabilidades. Lo mismo que se pidió para Rocha Moya, lo expresaba, es para el resto, en clara alusión al senador Enrique Inzunza.

La respuesta del senador no tardó en llegar. Mediante una carta en la que invoca a parlamentarios de la época de la Reforma, Enrique Inzunza prefirió renunciar a la bancada parlamentaria de Morena en el Senado antes que solicitar licencia al cargo. Con esa decisión se declaró legislador independiente y, quizá lo más importante desde el punto de vista político y jurídico, conservó el fuero constitucional que le brinda cierta protección ante un eventual actuar de las autoridades mexicanas.

También es importante señalar que algo ocurrió la noche del 21 de agosto en Palacio de Gobierno de Sinaloa, donde Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza se reunieron y seguramente no fue simplemente para tomar café. La reunión ocurrió en medio de la presión política y del evidente distanciamiento que la 4T hacia ambos personajes, donde al parecer se están quedando solos.

Incluso, la dirigencia nacional de Morena ya marco distancia respecto a las futuras actuaciones políticas o parlamentarias del senador Enrique Inzunza.

En estos momentos el Químico Benítez de Mazatlán, Estrada Ferreiro de Culiacán y Gerardo Vargas de Ahome, alcaldes cuyo en momento con razón o sin ella, recibieron una vil embestida de Rocha para que abandonaran sus cargos. Hoy de seguro se están riendo, con la gran ventaja que ellos tranquilamente caminan por sus ciudades sin ningún temor, mientras Rocha se tiene que esconder.

Quedo atrás el personaje de la izquierda sinaloense el cual se destacó, el ex rectos de la UAS respetable y porque no decirlo el ex coordinador de asesores de sensatez y prudencia del gobierno de Jesús Aguilar Pasilla y de un corto tiempo de Quirino Ordaz; todo tirado a la borda, por una ambición desmedida de tener poder al costo que fuese.

Hoy, Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza Cázarez parecen haberse convertido en un pesado lastre político para la 4T. Aquellos gritos de «¡No están solos!» parecen haber quedado atrás. Ahora, el silencio, la distancia y el deslinde político parecen sustituir aquel respaldo que, en otro momento, fue abierto y contundente. Que señales habrá para tales hechos

Esta es mi aportación al debate. Pero ahora, acompañados de un buen café, hagamos lo más importante: formar tu propia opinión y compartirla en nuestros portales.

Te invito a seguirme en redes sociales.

Hasta el próximo lunes.

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