Trabajadores del IMSS en Sinaloa marchan por un aumento salarial que sí alcance
Personal de farmacia, radiología y urgencias se plantó frente a su sindicato: el 2.9% de aumento no les da ni para empezar.
Veintidós camas numeradas, hasta 72 pacientes atendidos. Esa es la cuenta que una trabajadora del área médica del IMSS hace todos los días en urgencias, y es apenas una de las razones por las que el martes por la tarde decenas de empleados del Instituto caminaron desde la delegación en Sinaloa hasta las oficinas sindicales.
La chispa fue el 2.9% de aumento salarial aprobado en el ámbito sindical. "Estamos aquí porque no estamos de acuerdo con el 2.9 de aumento salarial", dijo Marco Piña, trabajador del área de Farmacia. ¿Qué significa ese porcentaje en la vida real? Según Piña, casi nada: "Que sea un aumento significativo, pues no que sean sobras, no que sea 100 pesos más". Por eso la exigencia es clara: 10% de incremento, y una nueva votación donde la base trabajadora pueda pronunciarse otra vez. Esa votación estaba prevista para el miércoles 14 de octubre.
Pero el reclamo no es solo de nómina. Xiomara Sánchez, radióloga de la Clínica 36, contó que el 1 de octubre un grupo de apenas seis empleados ya había colgado una lona dirigida a los derechohabientes, y que se burlaron de ellos. Aun así, Sánchez volvió a plantarse: "Sigo al pie del cañón porque creo firmemente en que podemos mejorar la situación en la que estamos trabajando". También denunció que representantes sindicales llegan con comentarios intimidatorios para desalentar la participación, lo que explicaría las ausencias que se ven en estas movilizaciones.
Detrás de las pancartas hay historias que se sienten en el cuerpo: compañeras incapacitadas por esguince cervical tras ser agredidas por pacientes, un cuarto de médicos con apenas dos ventiladores de pedestal que los propios trabajadores tuvieron que comprar, y un sistema de aire acondicionado tan deficiente que, según la trabajadora del área médica, "es un calorón que no te deja ni siquiera estar en el pase de visita". A eso se suma la escasez de bombas de infusión para medicamentos de alto riesgo y la falta de material de curación. La lista de lo que piden es puntual:
- Activar un sistema real de filtración de aire para bacterias y virus
- Alrededor de 10 sillones reclinables y 20 sillas acojinadas para pacientes en espera
- Abasto suficiente de medicamentos y material de curación
- Contratación de personal suficiente en todas las áreas
- Un esquema de jubilación digno, sin depender únicamente de las Afores
Sánchez fue tajante sobre ese último punto: "Ya no quieren trabajar en el Instituto. ¿Por qué? Porque ya no es atractivo". Y no solo los trabajadores se sumaron a la exigencia: César García, representante del sector patronal, caminó también y llamó a empresas y cámaras empresariales a respaldar la causa, recordando que los patrones tienen el compromiso de pagar las cuotas al Instituto. Lo que resta por ver es si la votación del miércoles trajo ese aumento que de verdad cambie algo, o si la historia se repite con otra ronda de sobras.
Cómo seguimos esta historia
Si tienes un documento, una fecha o un nombre que ayude a verificar esto, mándalo. Publicamos solo lo que podemos sostener.