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Trabajo infantil doméstico crece y se liga al alza en precios de alimentos

La ENTI 2025 del Inegi revela que 1.9 millones de niños hacen quehaceres domésticos en condiciones inadecuadas, mientras la canasta básica se dispara.

Trabajo infantil doméstico crece y se liga al alza en precios de alimentos

La Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) 2025, publicada el miércoles por el Inegi, encontró que 1.9 millones de menores en México realizan quehaceres domésticos en condiciones inadecuadas. Eso es 6.8% de toda la población entre 5 y 17 años, la tasa más alta de la que se tenga registro comparable desde 2015.

La cifra forma parte de un universo más grande: 3.5 millones de niñas, niños y adolescentes trabajaron durante el año pasado en México. No es un dato aislado ni un asunto de familias desobligadas. La mitad de los hogares donde hay trabajo infantil señaló un mismo problema detrás: el precio de los alimentos no deja de subir.

Y vaya que sube. En septiembre, la canasta básica del Inegi costó en promedio 2 mil 591 pesos mensuales por persona en ciudades, 5.5% más que un año antes; en el campo llegó a mil 941 pesos, con un alza de 4.9%. En ambos casos el incremento rebasó la inflación general, que fue de 3.5%. Algunos productos duelen más que otros:

  • Cebolla: +89.8% Papa: +33.1% Jitomate: +26.7%

"Entre menos ingresos tenga la familia, la actividad económica de las niñas y niños será más vital para ayudar al hogar", explicó Juan Martín Pérez, coordinador del proyecto Tejiendo Redes Infancia en América Latina y el Caribe. Gonzalo Hernández, del Observatorio Social del CEEY, coincidió en que la salida pasa por que los menores se queden en la escuela, y eso exige más becas y apoyos para que las familias no dependan de que ellos trabajen. Mauricio Rodríguez, del Inegi, puso un matiz importante: "No es que las niñas, niños y adolescentes no puedan realizar actividades domésticas, sino que, dependiendo de su edad, hay un número de horas que pueden destinar a esas actividades sin que les impida seguir con su educación". El reto, entonces, no es solo que trabajen menos, sino que el precio de comer no les quite la escuela.

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